Recuerdo que en la tarde, cuando iba saliendo de ver Alicia en el País de las Maravillas, había pensado en un post súper inspirador y llegador. Éste estaría inspirado en la misma película; uno de esos donde comparo cosas que me suceden a mi y cosas por el estilo. Los que me leen desde hace tiempo, supongo que saben a qué tipo de posts me refiero.
Pero el hambre, el paso de la tarde, la nefasticidad de algunos y el cansancio, han hecho que olvidara lo que realmente quería escribir.
En resumen era que la película me había movido un par de engranes, jalado un par de hilos y embonado unas cuantas piezas. Sí, todo junto, aunque no tenga sentido. Cuando Alicia renegaba que no era ella y en respuesta la oruga le dijo que antes solía tener mucha más “muchosidad”, creo que me dolió más el golpe en el orgullo a mi que a Alicia.
Hace unos meses yo también me perdí en mi mismo y también tuve un viajecito que me hizo darme cuenta de las cosas, de recordar quien soy y que quiero. De seguir teniendo fe y todas esas cosas ñoñas y bonitas que me gustan.
Y… pues… lo bueno es que siempre se puede regresar, recargados y listos para seguir dando lata, ¿ no?
Amo al gato flotante, a la reina blanca y sus poses permanentes, a los cerdos debajo de los pies y las sardinas mayordomo.
No les digo más para no echárselas a perder. Vayan a verla, vale la pena.
Hay veces que, después de tener todo el día abierto el wp, te das cuenta que has escrito una entrada 3504756 veces con distintas cosas, distintos temas, distintas palabras y hasta distintos olores. Tratas de desenmarañar todas las ideas de tu cabeza, darles coherencia o hacer algo con ellas, pero la mayoría pertenecen a otra ventana. A otra pantalla. A otra historia. A otro asunto.
Pasar de un par de renglones, con suerte el párrafo, y ganarle a la pantalla en blanco… es algo que es tan difícil en esas ocasiones.
Hoy es un día de esos.
No porque no tenga que decir, al contrario: Estoy hasta el cuello de chamba, extrañando ciudades sobre pobladas, averiguando lo que sucede Allá Lejos mientras en el Café están tratando de mantener en pie lo que el dueño les dejó, viendo cómo los planes cambian y no tengo remedio.
Pinche Febrero estas bien loquito, como todos los años, pero ésta vez te emocionaste.
Los dejo con el trailer de la versión live action, que acaba de dejarme más sorprendido y emocionado que una fanática quinceañera conociendo a Robert Pattinson.
Por las calles de Ikebukuro corre la leyenda urbana sobre una jinete sin cabeza.
Dicen que si te cruzas en su camino, es probable que lo último que veas sea su guadaña de sombras atacarte… pero igual, sólo son rumores.
El mundo es menos cruel de lo que crees.
No sé si a ustedes también, pero gráficamente ésta serie me recuerda muchísimo a The World Ends With You. Incluso se desarrollan en el mismo lugar y tienen el mismo feeling “gloomy” de vivir en una ciudad grande, de las leyendas urbanas y cómo la gente vive escuchando rumores todo el tiempo entre bromas, murmullos y quejas.
Lo que me encanta de ésta serie es la manera en que está contada…
En Noviembre del año pasado empecé a escribir Café de Nadie, haciendo que cada capítulo lo narrara un personaje distinto. Con ésto, la historia va construyéndose al rededor de la opinión de aquellos personajes; mostrándote, con palabras, la forma de ver al café y lo que sucedía en él de cada uno.
Ésta es la manera en que te narran Durarara, pero visualmente. Podría decir que eso fue lo que me enganchó a verla, ya que los que me conocen saben que me encanta saber cuantos puntos de vista sea posible. Pero eso sería una mentira ya que desde el primer capítulo te quedas impresionado al llegar a Ikebukuro y verlo todo con ojos de novato, al igual que Mikado que se muda a la ciudad para estudiar. Para el segundo notas el cambio de narrador, pero por la historia que el capítulo maneja no te importa, ni te das cuenta de lo que está por venir; sólo te deja con ganas de más. En el tercero conoces la ciudad a través de las palabras de alguien que la conoce bien. Entre ese y el cuarto es cuando te enamoras de la historia, de la narrativa y los personajes. Para el quinto (que es el que acaba de salir ésta semana) eres oficialmente adicto y escribes un post en tu blog justo después de verlo.
Quiero que algún 4chanero ocioso saque la ilustración completa del ending, para hacer una de los personajes de Café de Nadie inspirada en esa. ¿Es mucho pedir?
Hola Febrero, que rápido llegaste. ¿Vienes muy triste verdad?
No has dejado de llorar desde empezaste a contar tus días.
Digo, no es que me queje, me ha servido para a acabar con la antología de haikus, ya que no puedo salir si está lloviendo. No porque tema mojarme, si no por que hay que bajar el cerro de aventón y nadie quiere subir a su coche a alguien mojado, así que no hay manera de salir a menos que tengas coche.
Déjame decirte, esperando que te alegre un poco la existencia, que espero muchas cosas buenas mientras estás aquí de visita:
Tengo que ir a darme de alta en el lugar ese dónde la gente grande y responsable regala su dinero para que arreglen las calles, pongan escuelas, haya luz pública y esas cosas (bueno, eso es lo que dicen que hacen, ¿no?). No, eso no es lo bueno de éste punto. Lo bueno es que tendré cosas que hacer y me pagarán por hacerlas.
Planeo leer éste antes de que salga en el cine (febrero 12, según la mentirosa página de cinepolis) y éste cuando Sandi me avise que ya llegó, que en teoría será un par de semanas antes de que te vayas.
Visitaremos Morelia en bola (a menos de que vuelvan a cambiar la fecha por centésima vez).
Más FMA para mantener la dosis semanal de alquimia en lo que salen las páginas mensuales de su versión manga.
4 diferentes puntos de vista en Durarara, de la cual tengo que hablar en otro post.
Más Being human para, tristemente, acabar con la segunda temporada.
4 viernes de café, de los cuales tal vez falte a uno por culpa del siguiente punto.
1 despedida oficial de una pelusa que se va a Buenos Aires a cirquear.
El PretenFest con karaoke pa’ festejar a Pris y a Marco en su acercamiento a la senilidad.
Vi dos veces Julie & Julia, la primera fue una gran sorpresa porque no esperaba que me gustara tanto como lo hizo. Aparte de que tenía años sin ir al cine del bosque y me hicieron recordar lo que en antaño llamábamos ”intermedio”. ¡Que cosa tan más horrible! ¿Cómo podíamos vivir cortando las películas de esa manera?
Pero bueno, al grano…
La película cuenta, no les diré mucho (pa’ que la vean) ni se emocionen, la historia de lo que le sucedió a una mujer bloggera sin vida alguna (¿les suena familiar?) que gracias al empujón de una chef y su libro de recetas logró salir del hoyo en el que estaba. Creo que es algo que a todos los que escribimos una de estas madres desde hace varios años nos gustaría que nos sucediera. Le sucedió a ella y sucedió hasta en México, así que, ¿por qué no?
Pero bueno lo otro que quería era preguntarles esto: ¿Se imaginan ver una película de lo que les sucedió hace 4 o 5 años? Ha de ser bastante perturbador, ¿no?
O quizá gracioso.
No sé… pero eso fue lo que me hizo pensar la segunda vez que la ví.
También fuí a ver el fantástico señor zorro que como dije acá, fue fantástico. Les recomiendo que vayan a verla antes de que cinepolis se de cuenta de que está en cartelera y la quiten, no va a durar mucho. Me hizo reír mucho más de lo que esperaba aunque realmente el personaje protagonista me cayó un poco gordo.
¿Por qué? Porque yo solía ser así y trato de no serlo de nuevo; escuchar es bueno.
Por cierto ya tengo membresía de nuevo y ésta semana quiero ver:
Hace unos días estuve tratando de colorear las ilustraciones para la antología de Haikus que me encargaron ya que la deadline se acerca con todo su descaro. Digo tratando porque la netbook al parecer tenía un pequeño ataque de odio en contra de ese proyecto.
Escribo esto después de 5 intentos de sabotaje y uno de suicidio.
Los primeros dos fueron realmente triviales, cosas que pude solucionar en un par de minutos. Luego decidió cerrar Photoshop sin razón alguna, aprovechando que -por idiota- no había grabado en casi toda la tarde. Lo cual resultó en que a las 11 de la noche, todo el trabajo que había hecho ese día, se había perdido. Resignado a dormirme tarde volví a trazar las plastas de color, los pétalos de cerezo y el pelaje de zorro. Al final quedó mejor de lo que había estado antes de que se cerrara. Siempre me sucede, cuando se me cierra a veces creo que es un regaño indirecto del Photoshop, como si dijera: “deja de hacerte wey, puedes hacerlo mejor”. No obstante, la pequeña dijo: me niego a prender de nuevo.
Y así, el día siguiente cerraba la sesión de Windows justo después de iniciarla. Se me hizo raro desde que vi la pantalla con el letrerito “escoja un usuario”. Para no hacerles el cuento largo: estuve todo ese día tratando de sacar mis archivos, hacía ese mismo chistecito hasta en modo a prueba de fallos. Entre Marco y Yuumei me salvaron el día y conseguí un disco de linux que en teoría me dejaría hacer una usb, correrlo en la netbook y sacar los archivos.
Claro que para eso la usb se tenía que dignar a funcionar y crear el boot disk correctamente.
Lo cual no hizo.
Una noche de desvelo después pude sacar mi información y meterle win7 a la renombrada Okami. Que tuve que formatear al día siguiente porque la instalación había quedado puerca y había muchos gigas de basura que limpiar. En fin, el caso es que ahora es linda y ya me deja trabajar. Hasta quiero ponerle viniles del sello rojo que Okami tiene en la frente, para hacerle un homenaje decente.
Siempre dije que Shirogane no era su verdadero nombre.
Hace unos días estaba buscando un par de ilustraciones entre los archivos perdidos de Tuthankamon (o, para referencias más útiles, mi ipod el cual uso de disco duro) y no las encontré tristemente. Pero lo que sí encontré fueron las páginas que hice para el concurso de normal en el 2008. Creo que nunca se las enseñé, ¿o sí?
Estoy casi seguro de no haberlo hecho, lo cual, vengo a arreglarlo en éste mismo momento porque es justo y necesario.
Quintaesencia es una historia bastante bonita que se desarrolla en un mundo donde el miedo reina sobre las demás esencias. Pero con esperanza, coraje, imaginación, valor, paciencia, amor y un poco de fe… se podría salvar el día y vencer al miedo. Sólo es cuestión de que se pongan de acuerdo XD
No les cuento más y los dejo con las primeras páginas.
En teoría, si le pican a la imagen de aquí arriba, para cambiar de página sale un letrerito de “next” en la parte superior derecha. Picandole ahí, pueden seguir a la siguiente página y así echárselas todas de corrido (usar las flechas de adelante y atrás también funciona).
Espero las disfruten (y me dejen un comentarito : D).