NaNoFail and I still should be writing
Van 3 días que empezó el nano y llevo 802 palabras (sin contar las 3000 que me eché del Cap. 14 de morado), creo que mejor lo dejaré por las buenas… Si quiero acabar Fragmentos de Luz: Morado antes de que acabe el año creo que sería saludable hacer una cosa a la vez. Hacer dos al mismo tiempo es insano y la próxima vez que crea que es buena idea espero que alguien me me dispare, me ahorque o por lo menos me recuerde que no es tan buena idea.
Aquí después del corte les dejo lo que llevaba. Lo continuaré después, lo prometo… aparte, siento un poco debil el coso, como dijo Celph “como que se nota que ahorita no me toca eso”. Así que, mejor me dejo de hacer wey y me pongo a hacer lo que tengo que hacer: enfoncarme en si Dahlia llegará a su ciudad, en qué pasará con el Circo del Alma y estar al tanto de las cartas de Ellioth.
I
La familia
Agatha Grey, es una mujer común en Edimburgo o eso le gusta pensar. Le gusta ir de compras los fines de semana y perder su tiempo libre en algún café de la calle Nicholson. Trabaja de editora para una revista virtual sobre música llamada “Voise”, un nombre ridículo según ella. Según su jefa, el chiste era hacer “Voice” y “Noise” en una sola palabra. Y así como terminó hace referencia a “Noise” sólo por cambiarle la letra “C” por “S”. Si le preguntas a ella, te dirá que es un error ortográfico que su jefa quiere disfrazar con una ingeniosa historia. Es más probable que te la encuentres trabajando en su lap, con café al lado o una ensalada o un baguete (dependiendo de la hora) en el Black Medicine Coffee que está a unas cuadras de su oficina que en las oficinas de la revista.
“No se puede trabajar ahí, Nathalie siempre quiere contarme los problemas con su novio, Jeph siempre quiere que escuche el nuevo disco que encontró y la jefa quiere nuestra opinión sobre los artículos que van a publicarse y yo sólo quiero que me dejen leer lo que tengo que editar.”
Es lo que regularmente respondería si le preguntas porque pasa tan poco tiempo en la oficina. Y en su casa, pues, todos sabemos que en casa es uno de los lugares más difíciles de trabajar, siempre hay algo pendiente o algo en qué distraerse. Ella comparte el papel de ama de casa con Jess, una chica joven que le ayuda a ordenar el campo de guerra que es su casa por las mañanas que toda la familia está fuera. Porque si hay algo que no sea normal en su vida, es su familia: Los Stainbourgh.
Se casó con Patrick Stainbourgh cuando tenía veintiún años, para ese entonces ella tenía veintidós y llevaba enamorada de Patrick desde el primer semestre de facultad cuando se conocieron. Patrick era un joven introvertido que a Agatha le había llamado la atención lo retraído que era. Pocas veces se le veía hablar y muchos en su clase incluso afirmaban no escuchar su voz. Esto pico aún más el interés de la joven y se acercó poco a poco al joven, la primera vez que lo escuchó hablar fue en una clase de sobre radio. Se le hacía irónico que siendo alguien que hablaba muy poco, quisiera estudiar una carrera de medios. Siempre que hablaba parecía que tenía medidas sus palabras, como si se le fueran a acabar. A Patrick no le molestaba la presencia de Agatha, se le hacía bastante curioso que alguien tuviera tanto empeño en lograr hacerlo hablar y llegó el punto que él la esperaba diario a la expectativa de qué nueva locura se le ocurriría para sacarle algunas palabras.
Después de un tiempo notó un hecho curioso. Cada que daba una orden con un “por favor” incluido. No importaba que fuera, se lo cumplían. No entendía por qué, pero hacía que de una manera otra hiciera lo que él quisiera.
Sin darse cuenta, Agatha se empezó a enamorar de él y si algo le encantaba, era su voz. Lo que ella no sabía es que la familia Stainbourgh tiene una habilidad especial. Una habilidad mágica que si uno no pone atención, puede pasar desapercibida. Su voz es especial, la de cada uno de ellos. Ya que, cuando hablan, logran ejercer un efecto sobre la realidad que los rodea que cualquiera desearía. Hacen que sucedan las cosas. Patrick era el mayor de sus 2 hermanos y vivían con su mama en una casa cerca de London Road, su papa los había abandonado años atrás y no sabían nada de él desde entonces. Él y sus hermanos siempre decían que no toleraba que sus hijos fueran “anormales” y siempre los vio como fenómenos aunque fuera de voz fueran las personas más comunes del mundo. Su mama, Emma, por otro lado estaba orgullosa de sus hijos. No sabía cómo había sucedido o porqué era que sus hijos podían hacer lo que podían hacer. Lo que le importaba era hacerlos sentir personas normales y cuidarlos de aquellos que llegaran a descubrir su poder y los consideraran una amenaza. Su hermano Redd puede hacer que las máquinas lo obedezcan y lo que sea que su hermana Alice te cuente, jamás se te va a olvidar.
Por lo mismo está de cuestionarse quien enamoró a quien, si Agatha a Patrick o él simplemente se lo pidió “por favor”. El siempre dice a la fecha que fue cosa de ella, pero ella dice recordar haber escuchado “por favor” varias veces en su contra. Pero el hecho de que se amaban como nadie en el mundo, nadie lo negaba.
Dos años después de casarse nació Daneh, su primer hijo. Constantemente la pareja se preguntaba si el hijo heredaría la habilidad y si lo hacía, qué podría hacer.







November 4th, 2008 at 3:31 pm
Pues como te dije ya hace rato, creo que esta bueno, se lee como una chismosa platicandotelo xD lo cual lo hace bastante comico.
Aun asi, me alegro que hayas elegido seguir con morado :3 estoy ansioso por leer más.
Un beso
November 7th, 2008 at 8:55 pm
:3 vienes para el 16 de Nov o Dic? Hagamos algo!