La historia de un registro

Todo empezó en un diciembre cuando el koala decidió registrar su obra como se supone que todo autor hace cuando crea algo. Bajó los formatos de la web, los imprimió, llenó e hizo todo el trámite desde Guadalajara una vez que en las oficinas de aquella ciudad le dijeran que todo estaba bien y no debía de haber ningún problema. 

Casi dos meses después… Un paquete llegó a las puertas del hogar koalense trayendo consigo una carta de dos páginas en la que decía (después de un par de horas dedicadas en decifrarla entre 3 o 4 personas, abogada incluida.) que el formato estaba mal porque era el antiguo así que necesitaban uno nuevo y lleno en menos de 5 días.

Transformandose eso en un llamado más para acudir a “la gran ciudá”, el koala empacó sus cosas y le pidió asilo a su tía para días después estar en las oficinas de Indautor con la forma nueva y todo listo para que el trámite fluyera como se supone debió haberlo hecho. “Ven la próxima semana para que te digan el veredicto”, dijo el señor de la ventanilla 10.

Sin embargo, la siguiente semana el de la ventanilla diez lo envió con el director de trámites foraneos, el cual le dijo: “Ve la próxima semana al nuevo edificio. Nos estamos mudando y todos los registros ya están allá.”

Y así llegó la siguiente seman en la que el director dijo: “Apenas estamos desempacando, hablanos la siguiente semana cuando sepamos dónde está tu registro”. Lo cual llevó al koala a escuchar (después de como 4 o 5 llamadas y 3 intentos fallidos de comunicación) : “es que no sabemos donde está tu trámite… habla más alrato a ver si ya lo encontramos”.

Y así el día de hoy llegó a las oficinas de indautor dispuesto a no irse de ahí hasta que le aclararán qué diablos estaba sucediendo. Después de pasar por tres peronas, terminó con el abogado dictaminador, quien agarró el numero de folio, buscó el registro, regresó con todo el expediente y me dijo: “Tu formato de registro está mal impreso, le falta el último renglón (que no necesitas y no sirve de nada) ¿puedes llenar uno nuevo?  y con eso ya te doy tu certificado ahorita.”

¿Era TAN difícil decirme eso desde el principio?