Tengo una ventana en blanco que no se deja ser llenada por algo coherente y amigable, lleva varias horas emberrinchada de que la llene de letras mientras guardo la ropa que me llevaré. Pero ya no le queda otra opción más que resignarse: Acabé mi maleta, ya comí, arreglé los pendientes, leí todo lo que pude y la lluvia no me deja partir.
El día de ayer empezó la semana de festejos debido al numero 27, muy buen comienzo si me dejan añadir. Vi Harry Potter y salí realmente satisfecho de ver como apachurraron 652 páginas en 2 horas y media, comímos un buen helado en las mesitas de la plaza rodeados de muy buena compañía y una plática todavía mejor.
Hoy, mi tía partió a madrid a una boda y yo iré rumbo a Gdl cuando las nubes decidan dejar de llorar. Veré a mis viejos amigos, en mi vieja ciudad y festejaré mi nueva vejez con todos ellos. Pero antes de subirme al camión, veré de nuevo esa sonrisa cálida y sincera que tanto me gusta y seré feliz.







