Mi punto de vista en Durarara

Por las calles de Ikebukuro corre la leyenda urbana sobre una jinete sin cabeza.

Dicen que si te cruzas en su camino, es probable que lo último que veas sea su guadaña de sombras atacarte… pero igual, sólo son rumores.
El mundo es menos cruel de lo que crees.

No sé si a ustedes también, pero gráficamente ésta serie me recuerda muchísimo a The World Ends With You. Incluso se desarrollan en el mismo lugar y tienen el mismo feeling “gloomy” de vivir en una ciudad grande, de las leyendas urbanas y cómo la gente vive escuchando rumores todo el tiempo entre bromas, murmullos y quejas.

Lo que me encanta de ésta serie es la manera en que está contada…

En Noviembre del año pasado empecé a escribir Café de Nadie, haciendo que cada capítulo lo narrara un personaje distinto. Con ésto, la historia va construyéndose al rededor de la opinión de aquellos personajes; mostrándote, con palabras, la forma de ver al café y lo que sucedía en él de cada uno.

Ésta es la manera en que te narran Durarara, pero visualmente. Podría decir que eso fue lo que me enganchó a verla, ya que los que me conocen saben que me encanta saber cuantos puntos de vista sea posible. Pero eso sería una mentira ya que desde el primer capítulo te quedas impresionado al llegar a Ikebukuro y verlo todo con ojos de novato, al igual que Mikado que se muda a la ciudad para estudiar. Para el segundo notas el cambio de narrador, pero por la historia que el capítulo maneja no te importa, ni te das cuenta de lo que está por venir; sólo te deja con ganas de más. En el tercero conoces la ciudad a través de las palabras de alguien que la conoce bien. Entre ese y el cuarto es cuando te enamoras de la historia, de la narrativa y los personajes. Para el quinto (que es el que acaba de salir ésta semana) eres oficialmente adicto y escribes un post en tu blog justo después de verlo.

Quiero que algún 4chanero ocioso saque la ilustración completa del ending, para hacer una de los personajes de Café de Nadie inspirada en esa. ¿Es mucho pedir?


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