Ni siquiera tengo idea de cómo empezar ésta entrada. Son casi las 2 de la mañana, arriba traen un desmadre que podría despertar a cualquiera. La timeline está muerta, no hay nadie online (por que es viernes en la noche, ooooobvio) y no tengo tele en mi cuarto. Lo cual me deja mucho tiempo para pensar. Lo cual ya he hecho MUCHO desde hace un par de meses para acá y llegué a la grandiosa idea de que es un buen momento pa’ la vomitadera. Así que si te da flojera leer un chorro de letras fingiendo ser una reflexión de algo que tiene mucho tiempo cocinándose en mi cabeza (y que quizá ya hasta esté quemado), eres libre de cerrar éste post y leer algo más corto, más divertido o más lo que sea que les interese.
Bien, he llegado a una gran conclusión.
Es mucho más fácil dejar ir algo cuando uno está feliz. Cuando estas feliz, cuando estás bien, puede ni importarte dejar muchas cosas… puedes dejarlo todo mientras estés bien. De hecho es muy probable que ni siquiera te des cuenta de todo lo que vas dejando poco a poco.
Hasta que estás triste o te quitan ese motivo de felicidad. Hasta que te sientes solo, aunque estés rodeado del mundo.
Cuando uno está triste, necesita de donde agarrarse. Necesita que lo levanten. Necesita donde apoyarse. Muchas veces lo tienes, en esa cosa maravillosa que llaman amigos y te levantas después de un poco. Otras te refugias en libros, en música o en videojuegos. Indirectamente amigos también. Con suerte hay un ser que con sólo sonreír o pronunciar una palabra te levanta el día (lo siento por los que estén en una mala racha emocional y les moleste la anterior cursilería).
Pero cuando esa tristeza es precisamente por que ya no tienes ese apoyo… que difícil es, ¿verdad?
Todos te dicen que lo dejes ir, que todo estará bien y pues… tristemente o felizmente (depende del punto de vista)… eventualmente lo está. Para algunos más fácil que otros, por ejemplo:
Imagina que viviste mucho tiempo en una ciudad donde transcurrió tu infancia y de repente te dicen que te tienes que ir a otra… move on.
Luego te dicen que te tienes que cambiar por el trabajo de padre y re hacer todo de nuevo… move on.
Después acabas la escuela y no tienes más que planear qué vas a hacer… move on
Tienes un camino que te costó un brazo y una pierna trazar, una pareja con la que (después de 3 años, un par de mudanzas y demás) esperabas compartir el resto de tus días. Un día, TODO se cae, de una manera impresionante y terminas al grado de que empezar de cero sería mucho más fácil que tratar de arreglar los escombros que quedaron… so you have to move on, once again.
Todo va bien, un par de tropiezos medio feos, pero avanza al parecer hasta que te dicen: “pues, regresa, no?” y no tienes con qué decir que no… move on and on and on
Ves a gente aferrarse a causas perdidas, a causas ganadas, a excusas que los mantienen tranquilos, a pasados, a futuros. A lo que sea necesario para mantenerse cuerdo y tú no quieres aferrarte a nada, tarde o temprano no va a estar. Sin embargo te encariñas de gente. Los ayudas dejar cosas, a dejar ir recuerdos, a pelear por conservar otros, por salir adelante. Y al final, estás en la nada.
Y entonces llega alguien que te abre las puertas y te da una mano. Que te dice “eres lo que necesito”. Que te dice de las mejores cosas que has escuchado, que te hace sentir parte de un mundo. Que, sin pedirlas, te dice lo que necesitabas oír y hace que te hagas una gran imagen de esa persona. Una imagen por la que estas dispuesto a hacer lo que sea. Y entonces… te pide que lo dejes ir.
Y peleas… y peleas… y peleas… y entre más muestras cuanto te importa, más piensan que estás tramando algo malvado. Dejas de ser “lo que necesito” por “Eres un drama” o “me caga que hagas x cosas para que te quiera, déjame ir”. Y de verdad es triste que entre más aprendes a querer a esa persona, crecen paredes que después son de lo más cabronas para tirarlas. No está padre estar golpeando una pared impenetrable que sólo te hace daño. Menos sin ver todo lo demás que te rodea.
Y bueno, ni pa’ qué los aburro más, si es que llegaron hasta aquí (y de paso me ahorro aburrirme a mi mismo).
I’m so fucking tired of moving on, is there somewhere I can stay, for once?
Y ni vengan a decirme el amor apesta, que no creén en él, que es una mentira. Discúlpenme todos, pero el amor no apesta. Si apestara y no creyeran en él… ¿por qué sufren tanto por haberlo perdido? ¿Por qué luchan por recuperarlo? ¿Por qué guardan canciones esperando cantárselas al “amor de su vida”?
Go on and hate me if you want, good night.