Experiencia Fil-era
Bien, al momento de escribir ésto sólo queda un día de la FIL 2009 con la cual terminé muy satisfecho.
Conocí a Cornelia Funke, y como verán en el video de aquí arribita, es un amor de mujer. Ama los libros de Michael Ende, ama Princess Bride, así que nosotros la amamos a ella también jaja… muchos de los mocosos le hicieron preguntas super interesantes y un señor amargado le preguntó que qué valores le transmitía a sus lectores. Ella tranquilamente respondió algo que sonaba así:
Yo creo que el trabajo de un escritor no es encontrar valores que transmitir. Creo que más bien es encontrar las palabras correctas para transmitir cómo funciona la vida.
En cambio ustedes lectores encuentran los valores que necesiten en el libro que tengan en las manos, no sólo los míos.
Acto seguido, todo el salón le aplaudió y el señor se sentó con la cola entre las patas. Me cayó tan gordo, más por que siempre hay uno de esos en todas las conferencias. Buscando valores en todos lados, hasta donde no. Y no estoy en contra de transmitirlos en una historia… pero no es lo importante, creo yo. Somos escritores, no moralistas, por amor de Dios.
Por otro lado, nacieron un par de promesas que en cuanto les pueda contar más, los tendré informados por aquí. Una de ellas involucra a unos haikus y dibujitos jeje…
Vino Roxanna y nos paseamos por los pasillos durante tres días mientras nos poníamos al día de nuestras propias historias.
Conocí mucha gente: La dueña de Tusquets, la editora de Alfaguara Juvenil, la editora de Nostra, los del Ilustradero, al esposo de Paty.
Me perdí la videoconferencia de Bradbury por culpa del tráfico y la firma de autógrafos de Juan Villoro por culpa de mi mala memoria, y sufrí por ello.
Me cartera sufrió al desembolsar para:
- Máquinas Mortales y El oro del depredador – Philip Reeve
- Aquel viejo país – Mordicai Gerstein
- El coleccionista de muerte – Justin richards
- Cómo entrenar a tu dragón – Hipo Abadejo III
- The Vangogh Cafe – Cynthia Rylant
- Zorrillo el último – Roxanna Erdman
- Las brujas – Roald Dahl
La venta nocturna fue un fiasco, pero fue bastante divertido vagar por los pasillos con José, Yolanda y Alfo (y toparnos con Perze, su hermano, Xel y Denja). Después de sufrir, como todos los años por los libros de Gustavo Gil y por la cantidad estúpida de gente que había, terminamos en SM editores en el cual hubo una anécdota chistosa:
Vimos el coleccionista de muerte y nos gustó. Yo traía justo para pagarlo y con el cargo de conciencia de que me quedaría pobre si lo compraba. Después de que Yolanda y José me convencieran me encaminé a la caja y la mujer me dijo: esperame un poco.
A lo que le respondí: No, cóbrame antes de que cambie de opinión.
La señora nomás me vio feo y me dijo que eran 139 pesos. Se los pagué con mis pocas moneditas que traía y feliz por mi compra Yolanda llega y me dice: Me acaban de decir que en 5 minutos entra el 25% de descuento.
Ya se imaginarán la cara que puse. Me hubiera ahorrado como 35 pesos, lo cual me hubiera hecho feliz. Todo por mi indecisión… pero gracias a Dios, cuando Yolanda pagó, resultó ser que había escuchado mal, sólo era el 5%, lo cual me dejó con paz mental.
Mañana (o más bien hoy) pasearé un ratillo por esos pasillos una vez más, pa’ cotorrear a Neftalí alias espectrónico que lo dejé plantado el sábado por andar de fanboy en los eventos de Cornelia.







