Netbook: De Shirogane a Okami
Hace unos días estuve tratando de colorear las ilustraciones para la antología de Haikus que me encargaron ya que la deadline se acerca con todo su descaro. Digo tratando porque la netbook al parecer tenía un pequeño ataque de odio en contra de ese proyecto.
Escribo esto después de 5 intentos de sabotaje y uno de suicidio.
Los primeros dos fueron realmente triviales, cosas que pude solucionar en un par de minutos. Luego decidió cerrar Photoshop sin razón alguna, aprovechando que -por idiota- no había grabado en casi toda la tarde. Lo cual resultó en que a las 11 de la noche, todo el trabajo que había hecho ese día, se había perdido. Resignado a dormirme tarde volví a trazar las plastas de color, los pétalos de cerezo y el pelaje de zorro. Al final quedó mejor de lo que había estado antes de que se cerrara. Siempre me sucede, cuando se me cierra a veces creo que es un regaño indirecto del Photoshop, como si dijera: “deja de hacerte wey, puedes hacerlo mejor”. No obstante, la pequeña dijo: me niego a prender de nuevo.
Y así, el día siguiente cerraba la sesión de Windows justo después de iniciarla. Se me hizo raro desde que vi la pantalla con el letrerito “escoja un usuario”. Para no hacerles el cuento largo: estuve todo ese día tratando de sacar mis archivos, hacía ese mismo chistecito hasta en modo a prueba de fallos. Entre Marco y Yuumei me salvaron el día y conseguí un disco de linux que en teoría me dejaría hacer una usb, correrlo en la netbook y sacar los archivos.
Claro que para eso la usb se tenía que dignar a funcionar y crear el boot disk correctamente.
Lo cual no hizo.
Una noche de desvelo después pude sacar mi información y meterle win7 a la renombrada Okami. Que tuve que formatear al día siguiente porque la instalación había quedado puerca y había muchos gigas de basura que limpiar. En fin, el caso es que ahora es linda y ya me deja trabajar. Hasta quiero ponerle viniles del sello rojo que Okami tiene en la frente, para hacerle un homenaje decente.
Siempre dije que Shirogane no era su verdadero nombre.






